
Estaba mirando las estrellas cuando a mis pies cayó este viajero. Se rompió el brazo por la caída, le puse una vendita y amablemente me invitó una taza de café intergaláctico. Ahora vive en un frasco y se exhibirá en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara junto a otros bichos raros como él. Lo acabo de entregar en una caja y ya lo extraño.

















